miércoles, 16 de abril de 2014

Claves para ordenar nuestro armario

Camisas, jerséis, pantalones, trajes, zapatos...Todos tienen su sitio en el armario.
Se trata de distribuir el espacio y aprovecharlo al máximo. Desde aquí quiero aconsejarte cómo ordenar un armario.
 



Acceso fácil:
 
Lo primero es dividir las prendas según el uso que les des. Por ejemplo, puedes separarlas en tres grupos: ropa para el trabajo, prendas para ocasiones especiales y vestimenta que sueles utilizar en tu tiempo de ocio. 
Dedica una zona del armario para cada una de ellas, procurando que la más accesible contenga la ropa que más usas (generalmente serán las prendas para la oficina o el día a día). Después, dentro de cada bloque, ordena la vestimenta por categorías: los pantalones juntos, las faldas en un mismo sitio... Así, tu armario estará siempre en orden y te facilitará mucho las cosas por las mañanas.




Ordena por colores:
 
Puede parecer algo tedioso y una pérdida de tiempo, pero lo cierto es que el hecho de colocar las camisetas, jerséis, chaquetas o tops por colores consigue precisamente el efecto contrario. Tardas mucho menos en encontrar lo que quieres ponerte y de un solo vistazo te haces a la idea de lo que tienes.




Complementos:
 
Objetos pequeños, como cinturones y corbatas, suelen suponer un quebradero de cabeza a la hora de ubicarlos en el armario. Pero si quieres que no ocupen mucho espacio, utiliza una percha con colgadores. Se fabrican para colocar corbatas y cinturones, de forma que queden perfectamente expuestos para escoger sin desordenar. Además, en estas perchas ocupan menos espacio que en los cajones.
 





Pantalones:
 
Procura colgarlos en perchas a no ser que se trate de vaqueros u otros pantalones de sport. Los que tengan pinzas o se arruguen mucho se mantendrán como nuevos si los sujetas por la parte inferior. Si además los agrupas por colores, te será mucho más sencillo localizar los que quieres rápidamente.


 



Camisas y trajes:
 
Si puedes colgar las camisas en perchas individuales, estarán siempre impecables.
Pero si el espacio del armario es reducido, aprovecha las que utilices para los pantalones.
Si además procuras que estas prendas y los pantalones de la misma percha sean del mismo color, o que sus tonos combinen juntos, te ahorrarás tiempo buscando qué ponerte. En cuanto a los trajes, ponlos todos juntos en la misma parte del armario. Si conservas la percha en la que estaba colgado cuando lo compraste, mejor. Las hombreras pierden su forma en soportes inadecuados.


 


Zapatos:
 
Encontrar sitio para ellos y no desorganizar todo cada vez que busques un par es complicado. Si tienes espacio, una solución es meterlos en cajas con el frontal de plástico transparente para que no tengas que abrir todas a diario. Puedes encontrarlas en tiendas para el hogar o fabricarlas tú misma.






 
¿Y los bolsos?:
 
Ocupan mucho espacio en cualquier sitio, pero puedes colocarlos dentro del armario en un rincón perfecto para ellos: detrás de las puertas. Si cuelgas en ellas unas bandas de tela fuerte (lona, por ejemplo) del ancho de los bolsos más grandes y coses bolsillos sobre la tela, podrás guardar un bolso en cada uno de ellos. Otra opción bastante más sencilla es coser unos colgadores a la lona. De esta forma estarán siempre protegidos y bien ordenados.




 
Distribuir los cajones:
 
Lo principal para tenerlos en orden es diferenciarlos según su contenido (ropa interior, camisetas, pañuelos y complementos). Y tener en cuenta las medidas que necesitas para cada uno según lo que vayas a guardar en ellos. Por ejemplo, un cajón destinado a ropa interior podrá ser más estrecho que otro en el que vayas a guardar camisetas. Para los accesorios, también es preferible utilizar un cajón poco profundo. En este caso, no es mala idea forrarlo con una tela aterciopelada para evitar que los accesorios se muevan (en el caso de los cinturones, las hebillas pueden estropear la madera si cada vez que abres el cajón se desplazan). Un último consejo: si guardas en un mismo cajón dos tipos de prendas de tamaño muy distinto -por ejemplo, pijamas y calcetines- pon separadores para aprovechar al máximo el espacio. Así todo tendrá su sitio sin problemas.



 



Divide y vencerás:
 
Aunque cada vez es más complicado diferenciar qué es de verano y qué de invierno, hay prendas que no es necesario que estén en primera línea durante todo el año. Intenta separar al menos por tejidos que abriguen más o menos, dejando a mano las camisetas básicas, chaquetas o jeans que más utilices sin importar la época.

Renovarse o morir:
 
 Por último, no hay que olvidarse de "hacer limpieza" de vez en cuando. Sí, ya sabemos que al final todas las modas vuelven y que lo que ahora no utilizas en un futuro puedes querer recuperarlo, pero es importante ser sincera con una misma al pensar si realmente
echarás en falta cosas que no has utilizado ni siquiera cuando eran tendencia. Deshazte de todo aquello que ya no uses, esté sucio o sea demasiado viejo, así harás hueco para las cosas nuevas.




Un beso.
Mónica

4 comentarios:

Muchas gracias por comentar.
Mónica